Quien se atreve a decir que no es hermoso,
si alguien con placer quita tus hojas,
cada una recuerdos que aprisionan
en el mas hondo placer y en reposo.
Deshojados jardines tan floridos,
en otro tiempo recreo de mis ojos,
aún siento los perfumes que obsesionan
mis vivencias, tabúes sin acoso.
Ay… que no diera yo por el deshojo,
de esas raíces fuertes que aceleran,
los sentidos agitados mil por hora
y hacen que episodios nunca mueran.
Y aún dicen que jardines deshojados,
no es inspiración de los artistas,
estos tienen sus musas a la vista,
solamente hay que buscar en sus aristas


MarelArt© ISBN 970-92639-9-4